Lunes, 04 de agosto de 2008
LA PESCA DEL CONGRIO Y PEQUEÑOS ESCUALOS.



Congrios y pequeños escualos: pesca nocturna a brumeo

El brumeo

La pesca a fondo usando cebos naturales es una modalidad entretenida que, en la mayoría de los casos, nos ofrece más cantidad de capturas que otras modalidades, pero requiere tambien de cierta experiencia y del conocimiento de las especies que pretendemos capturar y sus costumbres alimenticias. Las grandes capturas también pueden sucumbir a nuestros cebos pero la mayoria de especies que capturaremos son de tamaño medio.


Existen ciertos lugares en los que los peces están acostumbrados a alimentrase de los restos alimenticios que provienen de desagües de restaurantes, de barcas de recreo y principalmente de barcos pesqueros. Este comportamiento es mucho más común en las zonas portuarias con flota pesquera; dia tras dia, los barcos de pesca limpian sus redes de restos y todo eso va al agua. Tambien tiran al mar peces de escaso o nulo valor gastronómico que no se han podido vender en la lonja, así como los ejemplares que están dañados y que estéticamente no ofrecen cierta confianza al consumidor. Todo ello hace que en el fondo marino de esas zonas se cobijen gran cantidad de depredadores y de carroñeros, a la espera de su dosis diaria de restos de pescado. Entre las especies más habituales que acuden a alimentarse en estas zonas encontramos los congrios Conger conger, que ofrecen un buen combate y su tamaño suele ser medio, si bien los más pequeños rondan el kilogramo. Es muy probable que el día menos pensado nos entre un buen ejemplar, pues los puertos tambien sirven de refugio de grandes congrios, que suelen habitar en las grietas de los paredones y las paredes verticales de los muelles. La otra especie protagonista y presente en estos hábitats es la pintarroja Scyliorhinus canicula, conocido vulgarmente como tiburon gato. Se trata de un escualo de fondo que no alcanza grandes dimensiones, y que a parte de ser un carroñero, tambien se alimenta de pequeños alevines, cangrejos, moluscos y gusanos tubículas. En segun que zonas esta especie ha mostrado un retroceso significante de población; sin embargo es una especie que parece haberse reproducido con cierta tranquilidad en el interior de algunos puertos pesqueros.
Puesto que ambas especies están habituadas a alimentarse de peces muertos, no desdeñarán nuestros cebos pero debemos preparar el brumeo para atraerlos a la zona donde colocaremos nuestros aparejos de pesca. Es importante encontar un lugar cercano a los puertos pesqueros o cerca de algun desagüe pues así será mucho más fácil dar con los depredadores en menos tiempo que si nos pusiésemos a pescar en un lugar escogido al azar. Para prepara el brumeo nos haremso servir de sardinas, arena de playa, restos variados de pescado (como cabezas, vísceras, pieles o espinas), y algunos mejillones. vertemos todos estos "ingredientes" en un cubo y nos dispondremos literalmente a machacar la mezcla con la ayuda de algun palo de cierto grosor. Prefiero poner arena y algunos mejillones pues al mezclarlo todo y triturarlo, el peso de la arena y las cáscaras de la concha del mejilón facilitan que los trozos de pescado bajen hacia el fondo con mayor velocidad. Esto parece no ser muy importante sin embargo es necesario que nuestro brumeo descienda lo más rápido posible y que se aposente en la zona del fondo donde descansan nuestros cebos; de lo contrario lisas, salpas, obladas, jureles y bogas se saciarán con nuestro condimento antes de que éste llegue al fondo. Yo soy partidario de tener el brumeo en un cubo e ir arrojando al mar un buen cazo repleto de brumeo cada veinte minutos o media hora. De esta manera iremos racionando nuestro brumeo; tambien es muy práctico colocar el brumeo en una red muy fina, sobretodo en noches en las que existe mucha corriente y el brumeo arrojado se desplaza lateralmente y tarda en llegar al fondo. En el interior de la red pondremos un pedrusco y toda la mezcla del brumeo, haciendolo descender hasta el fondo mediante un cabo, de forma que la bolsa con el brumeo irá desprendiendo su atrayente olor y pequeñas partículas saldrán a través de los orificios de la red.


Los mejores puestos


Tal como indicaba a la hora de preparar el brumeo es importante escoger el lugar adecuado. Como ya sabemos la tranquilidad de las aguas de los puertos y la abundancia de vida y nutrientes hacen de los puertos una auténtico vivero de cefalópodos, serránidos y espáridos. La pesca en el interior de los puertos es más fructífera cuando ya es de noche pero hay algunas especies que suelen mostrarse bastante activas durante el dia, aunque de noche tambien. Son aun más productivos los puertos que poseen muelle de pescadores pues ahí, donde dia tras dia se tiran "sobras", los peces habitan en abundancia dada la gran cantidad de alimento de que disponen.
Los fondos que nos interesa buscar son rocosos, con aguas oxigenadas y en las que haya algo de corriente, ya que ese tipo de hábitat da cobijo a alevines, moluscos, gusanos poliquetos, crustáceos y lógicamente peces de mayores dimensiones que los depredan. Si pescamos en zonas portuarias o en sus alrededores debemos tener en cuenta que los peces que habitan sus aguas estan acostumbrados a los despojos de comida, aun más si se trata de puertos pesqueros o comerciales. Tan solo debemos adaptar nuestros cebos al menú habitual de los depredadores, por ello es aconsejable proveernos de diferentes cebos pues siempre hay uno que destaca entre el resto y nos aporta más capturas, en función de factores climatológicos o estacionales. Aun y así la sardina se muestra como uno de los cebos más polivalentes que podamos utilizar.
A la hora de pescar en estos lugares podemos llevarnos tambien alguna mala sorpresa, ya que se suelen sufrir bastantes enganches con escombros del fondo, cadenas, cuerdas y pedruscos, y en muchas ocasiones nuetras lineas o nuestros anzuelos quedarán liados conllevando a la posterior ruptura del sedal.

Cebos:

Es bastante importante que nuestros cebos sean naturales y frescos y que se presenten en buenas condiciones al anzuelarlos. Sin embargo, si los peces del lugar donde vamos a pescar estan muy acostumbrados a alimentarse de despojos variados de pescado, no les importará mucho comerse una sardina gongelada o una sardina preparada con sal. De hecho muchos pescadores prefieren salar las sardinas o congelarlas para endurecerlas. Personalmente prefiero comprar la sardina el mismo dia que la voy a usar, y a poder ser, unas horas antes de ir al pesquero para que se conserve lo más fresca posible. Para ello es preciso disponer de una nevera para colocar la sardina con hielo, que la conservará bien fresca. Entre los cebos más utilizados para pescar especies de fondo como congrios y pintarrojas estan la sardina y el calamar, pudiendose reemplazar por sepia o pulpo. Otra clase de cebo, como los gusanos y los pequeños crustáceos como la quisquilla y el cangrejo, tambien són eficaces, pero no solo capturaremos congrios y pintarrojas, sinó que tambien nos pueden entrar raspallones, variadas, sargos, lubinas y doradas. De modo que si lo que pretendemos es pescar congrios o alguno de estos preciosos escualos debemos prescindir de los cebos anteriormente mencionados y usar exclusivamente sardina o calamar. Otra de las razones por las que me gusta llevar las sardinas bien frescas y en buen estado es porque las lubinas no las despreciarán si están habituadas a los despojos pesqueros de la lonjas de pescado, en los que se arrojan las sardinas y el boqueron al limpiar y remendar las redes u otras artes tradicionales. Muchas ocasiones la concentración de congrios o de escualos es tan elevada que tendremos que estar atentos a las picadas constantes. Existen noches en las que estos animales parecen tener mucha más actividad alimenticia, y obtendremos bastante capturas y picadas; en estas circunstancias las lubinas, más desconfiadas y recelosas, tan solo presencian cómo las otras dos especies se dan el festín, pues se mueven más por el instinto y por el olfato y no se lo piensan mucho a la hora de alimentarse, tragando nuestros cebos sin advertir el anzuelo ni el sedal.




Equipo
El equipo que necesitamos es muy sencillo pero debe tener un mínimo de calidad. A continuación detallo los accesorios básicos que nos harán falta describiendo a grandes rasgos su respectiva función.

Cañas y carretes ligeros, de tambor fijo, tamaño entre 4000 y 6000; para mi gusto el carrete en tamaño 4000 va más que sobrado y nos podemos valer de una caña ligera, con una acción aproximada entre 30 y 100 gramos como máximo, o simplemente con el sedal enrollado en una paleta de corcho, pescando con linea de mano. Mucha gente aun suele pescar con linea de mano, usando monofilamento, pero tambien se puede disfrutar bastante con caña, una caña con acción media o ligera, que será más que suficiente. Aun y así tal como comentaba en anteriores lineas, cuando usamos una linea de mano, con una paleta de corcho será suficiente para enrollar el sedal.


Sedal: con linea de mano uso monofilamento, del 0'35 al 0'45 de diámetro, aproximadamente, capaz de soportar unas 12 o 15 libras pues no es nada raro capturar grandes congrios y lubinas en los puertos, que fácilmente sobrepasan ese peso y no es cuestión de perder la pieza de nuestros sueños. Sin embargo en el carrete uso hilo trenzado, de escaso diámetro( 0'17 milímetros ) pero de gran resistencia, y el bajo de línea que uno mediante un emerillón está hecho con monofilamento del 0'35 o del 0'45, del mismo diámetro que el que usaremos en caso de pescar mediante una linea de mano.

Accesorios variados:


El salabre es imprescindible pues muchas veces los congrios se revuelven de tal manera que pueden acabar por romper el bajo de linea, debido a sus finos pero múltiples dientes que configuran su mandíbula y que le confieren a su dentadura un aspectod e "lija". Las pintarrojas tambien tienen una dentadura formada por múltiples dientes de pequeño tamaño, que ejercen bastante abrasión sobre lineas de monofilamento. Es arriesgado, pues, intentar alzar a pulso estos ejemplares pues lo mas probable es que se parta el bajo delante nuestro y se nos escape la captura ante nuestra sorpresa.
Tambien necesitamos emerillones con quitavueltas, pequeños pero robustos, y quitavueltas con una dervación, además de un surtido de plomos con pesos entre los 100 y los 30 gramos, en función de la corriente, para que la linea no derive mucho en dias de corriente o viento intensos.
El tamaño de los anzuelos tambien es importante pues tanto congrios como tiburones gato disponen de una boca bastante grande en proporción al tamaño de su cuerpo y además la mandíbula de estos espléndidos peces es bastante dura, por lo que hace imprescindible que nuestros anzuelos sean robustos, del tamaño adecuado y bien afilados para que claven correctamente y no se tuerzan o se abran. Suelo usar anzuelos de tamaño 0/1 hasta el 0/11.



Montaje:
Podemos optar por un montaje más sencillo con un solo anzuelo que se coloca por debajo del plomo, en el extremo de la linea. Si los peces abundan tambien podemos optar por otro montaje más complejo con dos o tres anzuelos. En caso de usar un montaje con varios anzuelos unimos a la línea madre, con un imperdible o un emerillon, un bajo de linea de nylon y en el extremo opuesto del bajo, mediante otro imperdible, colocamos el plomo. Entre el plomo del extremo y el emerillon que une el bajo con la linea madre, van colocados dos o tres anzuelos, mediante los quitavueltas con derivación, y cada uno de los cuales irá empatillado a trenzado de acero o a monofilamento del 0'50 o 0'60, aproximadamente, y de unos 15 o 20 centímetros de longitud. Tras el plomo, pondremos otro anzuelo, que reposará en el fondo al situarse por debajo del plomo. Los otros anzuelos quedan situados por encima del plomo y algo elevados del fondo, bastante útil cuando el lodo o la arena sepultan los cebos que estan en contacto con el fondo.

La acción de pesca

En invierno la densidad de población de los peces es reducida y se encuentran muy dispersos, de modo que debemos conocer esos puntos claves en los que se refugian los peces en los meses frios. Eso implica que en alguna de nuestras salidas no tendremos captura alguna, y tal vez, ni siquiera picadas. En función de la corriente y los vientos colocaremos un plomo de mayor o de menor peso, para que los cebos permanezacn en la zona del fondo de interés. Las cañas se colocan en el suelo, paralelas a la superficie del agua y si existe corriente, debemos tender la linea en favor de la corriente, para que las líneas no sean arrastradas por el fondo.

Uno de los aspectos importantes a tener en cuenta, es la tensión de la línea, una vez el plomo llega a fondo debemos cerrar el pick-up del carrete y tensar la linea sin hacer que el plomo quede alzado sobre el fondo; el plomo debe reposar pero la linea debe transmitirnos las picadas claramente, de ahí que sea importante que esté un poco tensa la linea, manteniendo siempre el plomo acostado en el fondo, nunca debe quedar suspendido y con la línea en completa tensión pues los peces más resaviados sospecharán y rechazarán nuestros cebos. Éste es uno de los puntos que debemos cuidar para tener éxito en esta modalidad.
El montaje, tal como veíamos, puede estar compuesto por un único anzuelo o por dos o tres anzuelos, para que nuestros cebos se encuentren a diferente distancia, explorando las capas de agua que se encuentran cerca del fondo, lo que amplia las posibilidades de obtener capturas múltiples, y no sólo de una única especie. Una vez se siente la picada, se debe valorar el tamaño del pez en cuestión, si la picada que percibimos es leve damos el cachete de rigor para clavar al pez pero hay que recordar que dos anzuelos con sus respectivos cebos siguen en acción de pesca. De esta forma, esperando sentir alguna picada más, se pueden subir los tres anzuelos con una captura en cada uno.
También hay que decir que cuando el pescado abunda y está alimentándose en bancos, es frecuente que notemos picadas múltiples en el mismo instante, de manera que al final del sedal tendremos a tres peces capturados el aparejo. Cuando la picada es fuerte, propia de un buen ejemplar, debemos estar atentos para dar el tirón que va asegurar una buena clavada del pez, prescindiremos de otras posibles picadas al resto de anzuelos y nos disponemos a iniciar el combate (aunque haya excepciones como la picada del congrio, que es muy leve y sólo muestra su bravura al sentirse prendido en el anzuelo); la picada de la pintarroja tampoco es muy espectacular, pero no es tan tímida como la del congrio y es algo seca.





Tras cada captura e incluso tras cada picada sin éxito, hay que revisar los cebos y cambiarlos si es necesario, puesto que la minitalla y las corrientes pueden deshacerlos fácilmente si se trata de cebos delicados (como el mejillón o la sardina, por ejemplo). Además el tamaño de éstos debe ir en proporción a las especies que pretendemos capturar; a un pequeño gusano lo más probable es que le entre la morralla, pero a una buena sardina o un calamar bien ensartado pueden atacarle un abanico más grande de ejemplares de buen tamaño, tal como veíamos en el anterior apartado en el que se describían los cebos más eficaces para pescar congrios y pintarrojas, los verdaderos protagonistas de esta modalidad.


Pesca de calidad culinaria


Cualquier cocinero escogería muchas de las especies que se capturan mediante esta modalidad para elaborar algunos de los más exquisitos platos de su repertorio. La mayoría de especies de fondo son peces de excelente carne, tanto de arena como de roca y proporcionan diferente sabor a nuestras recetas. Sin embargo eso no significa que se tenga que “arrasar”. Hay que practicar una pesca responsable sin superar los cupos permitidos por la ley, recordando que cinco kilogramos de pescado más una pieza a parte es nuestro límite.
Tampoco hay que olvidar devolver al agua peces por debajo de la talla y peso mínimos. Intentaremos devolverlos en perfectas condiciones cosa que muchas veces no es posible debido a que muchos peces se tragan el cebo y consecuentemente el anzuelo, de manera que sus daños al desanzuelarlos son irremediables y es imposible reanimarlos. Eso suele suceder especialmente con nuestros protagonistas, los congrios y las pintarrojas, que poseen una gran boca y tragan sus cebos casi enteros, incluso los cebos que parecen algo grandes. Debemos recoger nuestros enseres de pesca una vez hayamos pescado lo suficiente, no solo para dejar descansar la zona sinó porqué todo lo que matemos hoy, mañana ya no estará y ayudar a la conservación de las especies es tarea de todos.



Cristian Rodriguez Fernandez

Publicado por victor.N @ 11:24  | ARTICULOS MAR
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Comentarios

tengo en mi poder un pequeño tiburon q considero bastante raro es negro y en vez de aletas tiene puas y la cabeza es rarisima q ago con el

Publicado por Invitado
Martes, 28 de septiembre de 2010 | 16:34